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Cartas al director: Las Majorettes de Getafe y el derecho de las mujeres a «estar» y «ser»

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Algunos de los trofeos ganados por la Majorettes de Getafe. Foto: Majorettes de Getafe

Carta en respuesta a la otra carta al director del periódico digital ELBERCIAL.COM

La responsabilidad de una Administración Pública es acabar con las bases simbólicas que contribuyen a perpetuar la desigualdad que sufren las mujeres, eliminando todas aquellas figuras en eventos institucionales que reproduzcan el estereotipo machista de mujer: sumisa, callada, sin iniciativa, con un rol pasivo, testimonial y subordinado al hombre. También es su tarea fomentar la visibilización y la participación proactiva de las mujeres en los eventos públicos, intentando que esto se haga dentro de un marco libre de prejuicios sexistas y de violencias machistas. En definitiva, garantizar que en el espacio público las mujeres no solo ESTÉN, sino que SEAN.

Es cierto que la representación tradicional de las mujeres en los eventos públicos (como las fiestas populares u otro tipo de actos) las limita a ser meros objetos, con un carácter pasivo y estrictamente estético o sexual. Es el caso, por ejemplo, de las azafatas de las galas de entrega de premios (generalmente otorgados a hombres) o el de las “reinas de las fiestas”, cuyo rol se limita a realizar tareas protocolarias. Por suerte, esto va cambiado y es tarea conjunta de la sociedad y las instituciones seguir avanzando en esa dirección.

Sin embargo, no es ese el caso de las majorettes, que entrenan, trabajan y se preparan para practicar una disciplina deportiva y que, en el caso de la Asociación Cultural y Deportiva de Getafe, han cosechado numerosos premios y reconocimientos a lo largo del país. Tal vez es un buen momento para preguntarse por qué aquellas disciplinas practicadas mayoritariamente por mujeres, como esta, son tan poco potenciadas y reconocidas socialmente. (También por las dificultades con las que se encuentran muchas chicas y mujeres para practicar el deporte que les gusta, o el desigual reconocimiento y apoyo que reciben los equipos, selecciones y clubes femeninos de cualquier disciplina deportiva)

Decir que “las jóvenes se exhiben como mero objeto de deseo” es invisibilizar el trabajo artístico-deportivo que realizan nuestras majorettes, y anularlas como sujeto con agencia propia para decidir sobre sí mismas. El reto de los feminismos es lograr que las mujeres tengan la autonomía y la libertad material para ejercer derechos en igualdad, sin miedo a ser juzgadas o invadidas por ello.

Por eso cabe decir que las chicas y las mujeres tienen derecho a vestir y a comportarse como les dé la gana (también, por qué no, con actitudes hipersexualizadas) sin que ningún hombre las minusvalore, las importune, las acose o las viole por ello. ¿Cuántas veces hemos escuchado aquello de “es que iba provocando” o “es que con esa faldita iba pidiendo guerra” para justificar agresiones machistas? La solución no pasa porque las mujeres vayan más tapadas o no tengan actitudes que puedan incitar deseo sexual a otras personas, sino porque los hombres interioricen que nada les faculta para tratar a una mujer como un objeto de su propiedad.

Si en el desarrollo de la Cabalgata de Reyes Magos de Getafe en el que desfilan las majorettes se escuchan “comentarios obscenos relativos a sus cualidades físicas y hasta donde enseñan de su anatomía”, es nuestro deber sancionar y recriminar estas actitudes machistas que se limitan a juzgarlas como “tías ligeritas de ropa con las que fantasear sexualmente”, y no como lo que realmente SON: un grupo de chicas practicando una disciplina que requiere dedicación y constancia. La principal herramienta para ello es la educación en igualdad, pero empezar a recriminar este tipo de micro-machismos a quien los ejerce es también un paso importante para acabar con ellos.

Por eso no queda por más que reconocer el esfuerzo y la perseverancia de estas chicas, y agradecerles que con su trabajo hayan puesto a Getafe en el mapa de esta disciplina tan injustamente desconocida. Ya va siendo hora de que las mujeres sean dueñas de sus propias vidas, tomen sus decisiones y luchen por lo que les gusta, sin miedos ni reprimendas por ocupar de la manera que ellas mismas deseen un espacio público que también les pertenece (aunque esto genere resistencias por parte de aquellos que se niegan a verlas como algo más que un objeto). Es positivo que desde un Ayuntamiento se aprovechen eventos públicos como una Cabalgata de Reyes Magos para visibilizar los aportes de las mujeres a los distintos ámbitos de nuestra sociedad, como el arte, la cultura o el deporte; es una buena forma de empezar a educar a nuestras niñas y niños en igualdad. Por ello, GRACIAS MAJORETTES, por ESTAR y por SER.

Álvaro

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